San Martín: una familia del Barrio Sarmiento perdió su casa

San Martín: una familia del Barrio Sarmiento perdió su casa y su único ingreso tras una grave inundación

El agua alcanzó un metro dentro de la vivienda. Tres niños viven en riesgo de derrumbe. Denuncian falta de obras y ausencia de asistencia oficial.

Una familia del Barrio Sarmiento, en el partido de San Martín, atraviesa una situación límite luego de la inundación registrada el pasado 23 de diciembre, que dejó su vivienda en estado crítico y paralizó su único medio de sustento. El hogar está integrado por Deamián, su pareja y tres hijos menores: un niño de 1 año, otro de 5 y una nena de casi 9 años.

Según el testimonio del afectado, no se trata de un hecho aislado. En octubre pasado, el agua ya había ingresado a la vivienda alcanzando aproximadamente 50 centímetros de altura. Sin embargo, el último evento fue devastador: el nivel del agua llegó al metro dentro de la casa, duplicando la gravedad del daño.

 

Demián señala que la causa principal no fue únicamente la lluvia, sino la falta de infraestructura adecuada en la zona. “Esto pasa por malas obras y compuertas que no funcionan. No es la primera vez”, afirmó.

Una casa que ya no es segura

La familia vive en una casa prefabricada de madera, con muchos años de antigüedad. Tras la inundación, la estructura quedó severamente dañada. Las paredes interiores presentan humedad, rajaduras y quiebres, mientras que las exteriores se encuentran infladas y agrietadas por la absorción de agua.

“El simple hecho de cerrar una ventana hace que se muevan todas las paredes. No se puede clavar nada ni apoyar peso porque se rompe”, relató el vecino. El riesgo de derrumbe es permanente y pone en peligro a los cinco integrantes del grupo familiar, especialmente a los niños.

El agua también se llevó el trabajo

 

Además de la vivienda, la inundación afectó directamente la economía familiar. Desde hace cuatro meses, Demián sostiene a su familia con una pizzería que funciona en el mismo domicilio, donde elaboran pizzas, sándwiches de milanesa, hamburguesas y platos simples para el barrio. Es su único ingreso.

El avance del agua provocó la pérdida de muebles, un colchón, roperos y un lavarropas que dejó de funcionar. La heladera sufrió daños y continúa operativa de manera precaria. La combinación entre el deterioro de la casa y la pérdida de equipamiento dejó al emprendimiento en una situación crítica.

Angustia y ausencia de respuestas

El impacto emocional es profundo. Demián habla de angustia, desgaste y preocupación constante por la seguridad de sus hijos. A esto se suma un fuerte sentimiento de abandono: asegura que, hasta el momento, ninguna autoridad municipal se acercó para evaluar los daños o brindar asistencia.

“La ayuda vino solo de la gente común”, expresó.

Qué pide la familia

La familia no solicita dinero ni electrodomésticos. La necesidad urgente es acceder a materiales de construcción —ladrillos, cemento y arena— para reemplazar la estructura de madera por una vivienda de material que garantice seguridad.

A largo plazo, reclaman una solución definitiva para el barrio: obras hidráulicas que eviten nuevas inundaciones y protejan a las familias de la zona.

Demián aseguró estar dispuesto a recibir inspecciones técnicas y abrir las puertas de su casa para constatar el estado real de la vivienda.

Una historia que se repite

El caso del Barrio Sarmiento vuelve a poner en evidencia una problemática que afecta a numerosos vecinos del conurbano: inundaciones recurrentes, infraestructura deficiente y familias que pierden en horas lo que construyeron durante años.

Con tres niños viviendo bajo riesgo de derrumbe, la situación exige respuestas urgentes.