Crónica de un Desarraigo Injusto: El Caso de la Familia Saboñik en Avia Terai

Crónica de un Desarraigo Injusto: El Caso de la Familia Saboñik en Avia Terai

La Fractura del Vínculo y el Territorio

El derecho a la vivienda y el respeto por la ancianidad constituyen pilares fundamentales de cualquier sociedad que se pretenda justa. Sin embargo, en la localidad de Avia Terai, Chaco, nos enfrentamos a una situación de una gravedad ética alarmante: un proceso de desalojo promovido por un hijo contra sus propios padres. Este caso trasciende el mero litigio de propiedad para convertirse en una disputa entre la frialdad de los tecnicismos legales y la legitimidad de un arraigo centenario.

El conflicto central involucra a Alcides Saboñik y su pareja, Cintia Palomino, quienes buscan desplazar a Nicolás Saboñik (76 años) y Blanca Nélida Gómez del hogar que han habitado y construido con sus propias manos durante décadas. No se trata simplemente de una disputa por metros cuadrados, sino de una vulneración flagrante a los derechos humanos de adultos mayores, cuya estabilidad física y emocional se ve amenazada por la misma sangre que debería protegerlos. Esta situación disecciona una realidad donde la ambición material pretende decapitar la historia familiar.

El Patrimonio del Arraigo: Cien Años de Historia Familiar

El concepto de «arraigo» en las comunidades rurales no es una abstracción jurídica; es la posesión histórica que constituye un derecho moral superior. En este caso, el arraigo no se mide en folios, sino en generaciones. Nicolás Saboñik, a sus 76 años, no solo vive en ese predio, sino que nació en ese suelo. La presencia de la familia en esta tierra se extiende por al menos 100 años, habiendo pertenecido originalmente a los abuelos del actor del desalojo, estableciendo una línea de sucesión de facto ininterrumpida.

Existe una brecha abismal entre la frialdad de una «Cédula de Notificación» y la realidad de una vida dedicada íntegramente al campo. Aunque el proceso judicial avance sobre la base de la falta de «papeles» formales de propiedad original, la legitimidad emana del sudor y la permanencia. Como bien expresan los afectados ante la amenaza de perder su lugar en el mundo:

«Este es nuestro hogar, que nosotros lo hicimos nosotros… nosotros vivimos toda la vida acá en el campo».

Esta historia, ligada entrañablemente al territorio, se encuentra hoy bajo la sombra de una intervención judicial que amenaza con borrar un siglo de identidad en un solo acto de fuerza.

Radiografía de la Vulnerabilidad: Salud, Vejez y Desprotección

En cualquier proceso de desalojo, la ley no puede ser ciega a la condición humana. La interseccionalidad entre la avanzada edad y el deterioro de la salud agrava la injusticia de este desplazamiento forzoso, convirtiéndolo en un acto de crueldad institucionalizada donde la vulnerabilidad es ignorada por el rigor procesal.

La situación de Blanca Nélida Gómez es de una fragilidad crítica, marcada por los siguientes factores:

  • Condición Crónica: Padece de diabetes y complicaciones asociadas que afectan su salud integral («tengo todas las enfermedades»).
  • Estado Emocional: El impacto psicológico de sufrir la traición filial ha sumido a la mujer en una angustia profunda («voy a terminar mi vida así llorando todos los días»).
  • Riesgo de Indigencia: La ejecución de esta medida dejaría a dos ancianos «en la calle», despojándolos de su único refugio y de los medios necesarios para su subsistencia mínima.

Un desalojo forzoso bajo estas circunstancias no es un simple trámite administrativo; para personas de salud precaria, las consecuencias de perder su entorno y su paz podrían resultar fatales, precipitando un desenlace irreversible.

El Factor de Poder: Análisis del Proceso Judicial y la Influencia Pública

El desequilibrio de poder en este caso es evidente y genera una percepción de absoluta indefensión jurídica. La denuncia pública de Blanca Nélida Gómez señala directamente a Cintia Palomino, pareja de Alcides Saboñik, destacando su posición laboral en el Juzgado Federal. Esta vinculación con el sector público alimenta la sospecha de un abuso de influencia para facilitar el atropello contra ciudadanos vulnerables que carecen de «contactos» en las altas esferas.

Según los registros del Expediente N° 2630/25, radicado en el Juzgado Civil y Comercial a cargo de la Dra. Monica Marisel Filipchuk, se ha dictado una «Medida Cautelar Innovativa». Esta figura legal, extremadamente agresiva, ordena la restitución (desalojo) y toma de posesión inmediata a favor del hijo, desplazando a los padres antes de una sentencia definitiva. El mandamiento afecta al Lote N° 28 conformado por las Parcelas N° 38, 39, 40 y 42 de la Circ. I – Departamento Independencia.

El despojo es total y busca desmantelar la capacidad productiva del anciano agricultor. Los bienes afectados incluyen:

  • Cabezal de Maizero MAIZCO.
  • Pulverizadora JACTO dominio BJG36.
  • Acoplado tipo tolva SFG 11500 y acoplado tipo rural marca DASA año 1991.
  • Remolque marca FACHALCO y acoplado tipo trailer N° VGS2002.
  • Rastra de discos super caman tipo Rome.
  • Tanques cisterna de 10.000, 8.000 y 6.000 litros, además de un tanque de agua marca Metalfort.

Un detalle que revela la complejidad de la maniobra es la mención de la «Sociedad Comercial OTONIEL SAS». El documento judicial ordena excluir los bienes a nombre de esta sociedad, lo que sugiere el uso de una estructura corporativa para blindar los activos del hijo mientras se despoja a los padres de sus herramientas básicas. Este entramado cuenta con la asistencia de un cuerpo legal autorizado compuesto por la Dra. Ana C. Vladun, Ricardo Ayala, Cristian Medina y Javier Jovanovich.

Es imperativo cuestionar el uso de una medida innovativa que altera el status quo de un siglo para favorecer a quien ostenta el poder económico y los vínculos judiciales. El tiempo apremia: aunque la orden se firmó el 3 de diciembre de 2025, el mandamiento fue diligenciado por el Oficial de Justicia el 9 de diciembre de 2025 a las 09:10 hs, activando un cronómetro de desesperación para la familia.

Llamado a la Acción y Clamor por Justicia

Cuando el sistema judicial parece deshumanizarse y los vínculos de sangre se rompen por intereses materiales, la comunidad y las autoridades provinciales deben actuar como el último recurso de protección. No podemos permitir que la justicia sea un ejercicio de fuerza bruta contra los desprotegidos.

El pedido de las víctimas es un grito de auxilio que retumba en Avia Terai:

«Muerta me va a sacar, la única forma. Nosotros pedimos justicia al señor gobernador que nos escuche, a la comunidad en general de Avia Terai y todos los que nos conocen».

Se formula un llamado urgente al Señor Gobernador para que intervenga como veedor y garante de los derechos de estos adultos mayores. La justicia debe buscar una solución humana que respete la dignidad de la vejez y el derecho a permanecer en la tierra que los vio nacer, por encima de las ambiciones de una sociedad comercial o la influencia de funcionarios judiciales.

 El Límite Ético de la Propiedad

Este caso en Avia Terai establece un precedente social peligroso. Una sociedad que permite el desalojo de sus ancianos de tierras habitadas por un siglo, bajo el impulso de su propia descendencia y el amparo de medidas cautelares precautorias, es una sociedad en crisis moral. La ley debe ser un instrumento para proteger la vida, no un arma para que el fuerte despoje a quienes le dieron la vida.

Es de carácter urgente frenar la ejecución del mandato de restitución iniciado este diciembre de 2025 para evitar una tragedia humana irreversible. No podemos permitir que el hogar de cien años de los Saboñik sea destruido por la frialdad de un expediente. Si permitimos que el derecho al arraigo sea pisoteado de esta manera, estaremos aceptando que en nuestra tierra ya no hay refugio para la historia ni para la piedad.

Mónica Patricia Martinez
Cristina Rocca

 

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